La inteligencia emocional es vital en los momentos positivos de la vida, pero todavía más en los negativos, cuando la vida te pone a prueba y tú tienes que sacar tu fortaleza. En medio de un desamor, la persona puede sentirse a la deriva y víctima de su situación. ¿Cómo superar ese desgarro interno con una actitud activa y saludable?
En primer lugar, recuerda que tu vida entera no se reduce a esa decepción. Por suerte, tu existencia tiene muchos ámbitos. Haz balance para comprobar que eres alguien afortunado por todo lo que tienes. Puedes hacer un inventario de tu particular tesoro de regalos vitales.
No enumeres los fracasos sentimentales que tienes sobre tus espaldas porque el desamor es algo más profundo que una ecuación matemática. Además, deja de pensar que has fracasado cuando simplemente, has vivido.
Ten claro tu objetivo desde el principio: recuperar tu independencia emocional y borrar de tu mapa del mundo a la persona que te hace sufrir. Por suerte, en el mundo existe gente interesante, así que no te cierres puertas y anímate a conocer gente nueva.
Cuando el dolor de un desamor se convierte en crónico y se enquista en tu corazón es como una espina que conviene sacar con ayuda de un profesional. Un psicólogo puede ser un punto de apoyo para expresar con palabras todo el dolor interno.
Nadie muere víctima del desamor: tú no vas a ser una excepción. Observa a tu alrededor, mira el ejemplo de esos amigos que son felices a pesar de haberlo pasado mal en algún momento.
No pases tus días y tus noches hablando todo el rato de lo mismo. No satures a tus amigos con tus penas del corazón porque entonces, se hacen gigantes. Habla de otras cosas.
Ten paciencia porque un desamor no se supera en un día. Tampoco existe un tiempo establecido para pasar por este proceso. Cada persona tiene su periodo y su ritmo interno. Sigue tu camino sin compararte con terceras personas.
No caigas en la autocompasión ni te comportes como si fueras una víctima indefensa. Eres alguien fuerte y capaz para superar esta herida.
Enamórate de ti, hoy es un buen día para empezar a tener más relación con la persona que ves frente al espejo. Dedícate tiempo. Los ejercicios de relajación te ayudan a conectar contigo mismo para practicar la introspección.
Alimenta tu corazón con buenos sentimientos: rodéate de personas que tienen buena energía, haz planes que te gusten, cultiva tus inquietudes, juzga menos a aquellos que te rodean, practica el perdón, haz todos los días una buena acción.
Conclusión: el desamor se supera, no es eterno; por tanto, ten esperanza porque las heridas se curan. El tiempo es la mejor medicina. Y tú tienes el timón de esa brújula que marca la dirección correcta de tu felicidad.
miércoles, 22 de octubre de 2014
no lo sabes
NO LO SABES. Ojalá supieras todas las veces que lloré por ti, las lágrimas inútiles que derramé porque ese día no me habías sonreído, saludado o si quiera mirado; las veces que me he limpiado los ojos en una toalla y la he tenido que tirar a lavar porque estaba manchada de negro; las veces que me he pasado la noche entera despierta pensando en ti mientras lloraba en silencio; las veces que he cogido la cuchilla y he manchado el suelo de rojo; las veces que le he deseado la muerte a ella por estar contigo; las veces que he esperado que me hablaras y me dijeras que todo iba a ir bien; las veces que mis dedos han estado en mi boca; las veces que he dejado de comer pensando que a ti te gustan más delgadas; las veces que me he maquillado más de la cuenta para tapar las ojeras de insomnio provocado por ti; las veces que he gritado tu nombre en mis pesadillas y no estabas ahí cuando despertaba; las veces que te he odiado por no darte cuenta de lo obvio y de lo que todo el mundo sabe. Las veces que he intentado acabar con esto pero no he sido capaz; las veces que te he mirado mientras tú la mirabas a ella; las veces que he gritado con todas mis fuerzas por el dolor indescriptible y persistente en el pecho; las veces que la tristeza ha podido conmigo y me he derrumbado; las veces que he querido arrancarme el corazón para que dejase de latir. Pero no lo sabes.
9 años
Me enseñaste una parte de mi que no conocía. La pasional. Nunca me habia entregado así con alguien, Como te lo dije, me diste la suficiente confianza para hacerlo contigo, además de que lo hacía por amor. Me tuviste paciencia, me enseñaste muchas cosas. Sé que esperabas más de mi, pero si tan solo hubieras esperado un poco más, te lo habría dado, porque fuiste al unico que le abrí mi corazon completamente, al que me entregué 100%, y por el que volvería a darlo todo sin pensarlo dos veces.
Te extraño, más de lo que debería o podría, espero que algún día volvamos a estar juntos porque tu eres el final de mi hilo rojo. Como tu dijiste, ahora está enredado y no sabes dónde es el final, pero recuerda que no se completa un rompecabezas con piezas iguales, y tu y yo embonamos muy bien. Por favor, trata de discipar todas esas dudas, y no te preocupes, que aquí estaré yo, apoyándote, alegrándome y viéndote de lejos, pero lo suficientemente cerca para ayudarte a levantarte si alguna vez tropiezas.
Vi un poema que me recordó a ti, pues TE SÉ DE MEMORIA. Date otra oportunidad de ser feliz… pero conmigo.
“Te se de memoria…
Se el sabor de tus labios,
Se el aroma de tú piel,
Se descifrar tus miradas,
Se qué dices cuándo callas,
Se cuándo te hago falta,
Se cuándo me llamarás,
Se cómo amas, cómo tocas,
Se tus secretos,
Se cuán orgulloso y fuerte aparentas ser,
Se cómo lloras y ríes,
Se tus hábitos y manías,
Se tu miedo de no volver a verme,
Se tus palabras y detalles,
Se tus culpas y temores,
Se la otra parte de ti, que casi nadie conoce,
Se tus impulsos, rabia y enojo,
Se cuándo regresarás otra vez a mi, y
Te se tanto de memoria, cómo para saber cuándo te volverás a ir.”
— Te sé de memoria. Karita Ríos.
Te extraño, más de lo que debería o podría, espero que algún día volvamos a estar juntos porque tu eres el final de mi hilo rojo. Como tu dijiste, ahora está enredado y no sabes dónde es el final, pero recuerda que no se completa un rompecabezas con piezas iguales, y tu y yo embonamos muy bien. Por favor, trata de discipar todas esas dudas, y no te preocupes, que aquí estaré yo, apoyándote, alegrándome y viéndote de lejos, pero lo suficientemente cerca para ayudarte a levantarte si alguna vez tropiezas.
Vi un poema que me recordó a ti, pues TE SÉ DE MEMORIA. Date otra oportunidad de ser feliz… pero conmigo.
“Te se de memoria…
Se el sabor de tus labios,
Se el aroma de tú piel,
Se descifrar tus miradas,
Se qué dices cuándo callas,
Se cuándo te hago falta,
Se cuándo me llamarás,
Se cómo amas, cómo tocas,
Se tus secretos,
Se cuán orgulloso y fuerte aparentas ser,
Se cómo lloras y ríes,
Se tus hábitos y manías,
Se tu miedo de no volver a verme,
Se tus palabras y detalles,
Se tus culpas y temores,
Se la otra parte de ti, que casi nadie conoce,
Se tus impulsos, rabia y enojo,
Se cuándo regresarás otra vez a mi, y
Te se tanto de memoria, cómo para saber cuándo te volverás a ir.”
— Te sé de memoria. Karita Ríos.
sábado, 18 de octubre de 2014
contigo aprendí
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