jueves, 19 de marzo de 2015

Lagunas de mi mente

Es rara la vida, creces cuando no debes, te levantas cuando no te quedan fuerzas y sigues respirando cuando ya no quieres, siempre dije que "la vjda sigue, no se sienta a esperar a que tú estes bien, el tiempo solo avanza egoistamente haciendo perder momentos que no volveran" y sigo pensando dia a dia que eso es lo mas acertivo que he creido. Es verdad que he perdido momentos e incluso años valiosos que obvio no volveran. Pero bueno... es raro llegar a los 26 y mirar hacia atras. Siento que avanzo pero entre más camino mas largo se ve el final. Llegar a esta edad alcanzando casi todas mis metas y ver a gente de mi edad que le falta tanto y otros que no tienen nada. Me siento Neutral, si! O sea no he llegado a donde queria estar hace 3 años atras pero al menos no me quede pegada en esa epoca...

A veces siento que la vida pasa y la veo pasar y me siento igual, otras veces veo mis metas llegar a su final y aún asi me siento pegada, otras veces veo al silencio inundar a mi memoria de recuerdos que no volveran, personas qie se fueron, canciones que no me provocan lo mismo que hace años...
Ahora una buena meta es dejar de fumar, llevo un mes abstinente de ese humo tóxico que me envolvio durante 15 años... tampoco estoy bebiendo, en realidad tampoco salgo, estoy muy piola. Se Que no volveran, o sea, no el beber o fumar, sino el de salir, aunque sea a caminar, ya no corro, he dejado de hacer grandes cosas que marcaban mucho mis caracterizticas. En realidad estas incoherencias solo yo las entiendo... en realidad todo lo que aqui escribo es para mi, aunque intrusamente ustedes lean esto. Todo esto siempre es para mi, para recordarme las caidas, errores, aprendizajes, y lecciones... tambien lo he pasado bien, pero la idea de escribir es releer y no cometer los mismos errores... en otras palabras "crecer" pero si soy honesta, es poco lo que he crecido al releer esto jajjajaa  
Hoy pensaba en todo el cambio, pronto Me mudare, y mirar estas paredes es conplicado, nunca mire el peso de las emociones que dejo atras... las veces que rei, llore,comparti con amigos, mascotas, familia... es heavy ponerse a pensar en todo lo que vivi el tiempo que estuve aca, no me gustan las despedidas, pero a veces son procesos que hay que crear para seguir viviendo, en unos dias ya no estare aca, y todo sera olvido, la valeska, la vale chica, las dos karen,la nata,la coni, el gringo, el lipe y el tapia, el pablo, matias,felipe, mario,el josé, el nico y el dani,el seba, cuantas veces estuvieron aca acompañandome, escuchandome, apañando mis peladas de cable... jajaja lo que siempre he sobrevalorado de mi vida es el apoyo y Y amor incondicional de mis amigos, ¿qué seria de mi sin todos ellos?  Son lo mejor que tengo y aunque algunos ya no estan, los recuerdo con gran cariño...
Por otro lado el hecho de decidir congelar este año academicamente me costo un monton, pero lo decidi pensando que es lo mejor, el año pasado no fue muy bueno y tuve mucho peso en general, quizas solo trabajar y viajar este año me ayude a compatibilizar mis tiempos con mis amigos. A esos que teniendo tan cerca el año pasado pase meses sin verlos, ver a mi familia más y poder descansar... un año pasa volando, y quiero recuperar esas fuerzas que inyectan las personas que amamos...  
Por otro lado amorosamente estoy bien, y aún me sorprende algo que hice en enero, al comenzar el año salia con juan cristobal, un tipo increible, abogado, 30 años, tierno y detallista, amoroso y guapo... un buen partido por todos lados,pero lo deje ir, fue mi desición para no hacerle daño, se cuando me puedo enganchar y cuabdo no y bueno, con el no lo hacia, no ibamos a tiempos iguales, y para no hacer daño me aleje... ahora estoy conociendo a sebastian, un tipo muy simpatico de 28 años, traductor e ingeniero, tambien es linda persona pero siento que pronto saldre corriendo o tendre la misma conversación que con juan cristobal y lo dejare ir.hace tiempo no me pasaba Hace tiempo no sentia que mi corazón no late por nadie, estoy en paz conmigo, en realidad despues de claudio, aunque volvi a decir te quiero, no lo sentia de verdad, ya son 4 meses soltera y estoy muy tranquila....

En realidad mi vida en general esta tranquila...

miércoles, 11 de marzo de 2015

Lo que las veintiañeras queremos

Seamos honestos, últimamente la Navidad ha perdido su encanto. Desde que nos dimos cuenta de que -innegablemente- ninguna cantidad de regalos o tarjetas van a lograr curar nuestras almas en pena. Porque no podemos tener todo lo que queremos. No se pueden envolver todas las cosas que anhelamos.

Así que este año, en lugar de pretender desear todas las cosas inútiles que simplemente te podrías comprar tú mismo, seamos realistas y digamos lo que realmente queremos.

Saquemos todo y admitámonos a nosotros mismos y al resto del mundo, qué es lo que realmente queremos en esta navidad:

1. Nuestros metabolismos como eran a los 15 años de edad.

2. Un Tinder para hombres que de verdad quieren relaciones.

3. Un árbol de dinero real, no los falsos que tiene la gente en sus escritorios.

4. La aprobación de nuestros padres.

5. Tres años más en los 20’s.

6. Un bronceado que no venga con cáncer.

7. Un alocado mensaje de texto de un ex.

8. Ciclos menstruales sin calambres ni cólicos. Para siempre.

9. Un chico con tatuajes que mis padres adoren.

10. La capacidad de perder peso comiendo pasteles.

11. No más suscripciones de correo electrónico.

12. Un masaje sin ninguna expectativa de reciprocidad.

13. La capacidad de variar entre tener y no tener flequillo siempre que lo desee.

14. La eliminación permanente de todo los vellos no deseados.

15. El armario de Carrie Bradshaw.

16. Una oficina cama.

17. Días ilimitados para viajar.

18. Almorzar en pijama todos los días.

19. Una semana donde las calorías simplemente no cuenten.

20. Una botella de vino que mágicamente se rellene sola.

21. La comida de mamá sin tener que ir a su casa para obtenerla.

22. Ensalada con sabor a pizza.

23. Tacones que se sientan como estar en las nubes.

24. No más filas para entrar a los baños.

25. Un champú y un acondicionador que mantengan el cabello limpio y lujoso toda la semana.

26. El delineador de ojos permanente.

27. El armario de nuestra mejor amiga.

28. Un tipo de hombre como Ryan Gosling.

 

11 razones de por que casarse no es para mi

Quiero aclarar a que no me refiero a que estoy en contra de casarme, tampoco de las bodas, es solo que siento que ellas simplemente no son para mi. Soy una fan del compromiso y de formalizar las relaciones, pero lo que siento que no me acomoda es el alboroto de la fiesta de celebración. Creo que no es necesario gastar grandes cantidades de dinero, de tiempo, y rodearse de muchos desconocidos para validar una relación. No es lo mismo invertir en una boda a invertir en una relación, por eso les dejo aquí una lista con cosas que les explicarán el por qué tener una boda no es para mi:

1. No quiero pasar un año de mi vida estresándome por pequeños detalles

Por ejemplo el color de los manteles. No me importan los manteles. En lo absoluto. Igualmente voy a derramar algo en ellos, sin importar de qué color sea. Es sólo que cualquier toma de decisión es estresante, y hay demasiadas de ellas en la planificación de una boda.

2. Las bodas son muy costosas

Para mí no existe un punto intermedio feliz entre tener una boda triste y barata y una costosa pero genial. Soy muy competitiva, y si voy a hacerlo, voy a ganar, pero no estoy dispuesta a poner todo el capital necesario para que esto suceda. ¿Se entiende?

3. Mis padres no son ricos. Yo menos

4. No quiero exponer a mis amistades a una boda

Trato de ser una buena amiga, y no quiero hacer que mis amigos se enfrenten a las molestias, los gastos y el drama de una boda. Hoy en día pedirle a alguien que esté en tu boda, es pedirle sacar una gran cantidad de su tiempo y hacer un compromiso financiero. Prefiero irme de vacaciones con mis amigos, que hacerlos gastar su dinero en algún vestido, un peinado o en un regalo de despedida de soltera que siendo honesta no necesito.

5. No quiero emborracharme, y que me vean

Entre el estrés del día y tener que hacer rondas para hablar con todos los invitados, hay una probabilidad del 100% que quiera beber en exceso y no comer nada. Realmente no quiero que cada persona que me conozca me vea tirada borracha. ¿Quién va a sostener el cabello de la novia?

6. No quiero ofender a nadie

Hablando de hacer mis rondas, soy terrible con los nombres y sin duda ofenderé a un montón de invitados. Ya de por sí se me hace difícil mantener el curso en una pequeña reunión. Identificar quién es todo el mundo en una boda grande va mucho más allá de mis capacidades de memorización.

7. No puedo controlar mi peso y no quiero estar obligada a hacerlo

No puedo mantener un peso lo suficientemente estable como para caber en un vestido hoy ni en 6 meses más.

8. No quiero pasar el “día más feliz de mi vida”, preocupándome por si todos se llevan bien

O si les gusta la comida o lo están pasando bien. Con la cantidad de cosas que he hablado en las bodas de otras personas, no tendría cómo escaparme de las horribles suposiciones que haría acerca de las opiniones de mis invitados sobre mi día especial.

9. Tomarme fotos es una tortura para mí

Cuando vuelvo de cada una de mis vacaciones y empiezo a ver mis fotos, por lo general sólo hay un par en el hotel cuando apenas he llegado y ya está. ¿Por qué habría de someterme a mí misma a un día lleno de “Está bien, ahora haz una cara tonta”?

Claro, las bodas tienen sus méritos. Por lo general son como una explosión (al menos las de barra libre), y tienden a reunir a las personas que no pueden verse con la frecuencia que les gustaría. Pero para mí la combinación de todas estas cosas las hacen simplemente es una tortura.

El primer amor nunca será el verdadero

Siento que todas las personas se enamoran al menos una vez en sus vidas – pero no porque hayan encontrado el amor, sino por otra razón. Para mí es muy difícil creer en que el amor – del tipo romántico o de otro – pueda existir fuera de nuestras mentes.

Las personas siempre dicen haber encontrado el amor, pero lo que realmente encuentran es a alguien a quien pueden amar. Y entonces deciden amarlos. A veces el enamorarse parece algo completamente involuntario.

Puede que esto sea así, pero solo tanto como el respirar es involuntario. Respiras de forma natural, y amas de forma natural, y a pesar de que no decidas respirar, podrías decidir no hacerlo.

Claro, morirás. Pero vivir una vida sin amor es un destino incluso peor que la muerte misma. En realidad las personas no eligen amar; eligen no hacerlo. De nuevo, esto tiene que ver con la persona en cuestión más que con nosotros mismos. Si las personas no tienen las cualidades que nosotros pensamos que podemos amar, entonces no los amamos. Sin embargo, y al mismo tiempo, dado que todo es un asunto de perspectiva, volvemos a nosotros mismos como punto de partida para decidir si alguien vale nuestro amor o no.

Tu perspectiva, tu realidad, tus pensamientos, tus sueños y creencias crean el boceto de que características y acciones son las que merecen amor.  Puede que no se sienta como que tú estás activamente decidiendo porque tu perspectiva es, principalmente, el resultado de experiencias pasadas que se han convertido en puntos decisivos en tu psiquis, pero la verdad es que tu – la persona que eres como un todo – decides cuanto amor aceptar y a quien serás capaz de amar.

Esta es la única forma en la que puedo explicar el cómo es posible que los individuos se enamoren una y otra vez. Una vez que te has enamorado, lo único que quieres es seguir estándolo. Nos encanta tanto el estar enamorados que, sin estarlo, la vida es aburrida y sin sabor. Sencillamente, la vida ya no tiene sentido. Nos encanta esa primera vez y hacemos lo que podemos para aferrarnos a ese sentimiento de pura felicidad – ese sentimiento de éxtasis. Desafortunadamente, ese sentimiento está destinado a desaparecer.

El sentimiento inicial de enamorarse tiene una vida corta. No porque es imposible amar a alguien de verdad por el resto de vida, sino porque eso que estás sintiendo no es amor realmente.  Es el resultado de los cambios colosales en tu vida y en tu perspectiva que resultan del enamorarse.

El enamorarte cambia la forma en que ves el mundo. Cambia las cosas que consideras importantes y cambia tus visiones sobre tu futuro – todo porque encontraste a una persona que sientes que vale el dedicarle tu vida. Te sientes de la forma en que te sientes cuando te enamoras porque crees haber descubierto una verdad que antes estaba oculta para ti – una epifanía que cambia tu vida para siempre.

Así que cuando este sentimiento inicial de felicidad se desvanece, y lo hará, probablemente te preocuparás de que el amor está desvaneciéndose también… pero no lo está. Se está acomodando en una fase de descanso. Y esto nos da un susto de muerte. Pasamos de estar volando sobre las nubes a chocar con toda la fuerza contra el suelo, volviendo a la realidad.

Es por esto que la mayoría de las relaciones fallan. Aquellos quienes están en relaciones encentran difícil el sobrevivir a ese estado de reposo y calma. Les cuesta disfrutar la paz y tranquilidad que el amor nos otorga. En vez de eso, buscan su próxima droga, su próxima forma de encantarse, su próxima montaña rusa emocional.

Y las relaciones se terminan. El amor es olvidado. Y continuamos con nuestras vidas, usando todas las cosas que se han vivido, los errores cometidos, y las lecciones que hemos aprendido en nuestra próxima relación. A esto le llamamos “equipaje.”

Al igual que todos los animales, aprendemos de nuestras experiencias. En nuestra infancia aprendemos a diferenciar lo bueno de lo malo, la diferencia entre características buenas y malas, y la diferencia entre las personas buenas y malas.

Vivimos experiencias y aprendemos más de nosotros mismos en el proceso. Una vez que llegamos a cierta edad, por lo general cerca de la pubertad, comenzamos a desarrollar nuestro interés por un sexo preferido y, relativamente pronto después de eso, encontramos a nuestro primer amor.

Nuestro primer amor es, casi siempre, un poco superficial. Lo es porque aún no entiendes qué es el amor.  No entendemos su propósito, sus beneficios, su necesidad.

Sin embargo, porque somos incapaces de entender lo que no conocemos, lo que aún no hemos experimentado y aprendido,  creemos que el amor que hemos encontrado es el verdadero. Incluso si las cosas no funcionan, seguiremos creyendo que lo que vivimos fue amor – porque de cierta forma, lo fue.

Pero luego viene esa otra persona. Encontramos a alguien que lo vale y nos enamoramos. El antiguo amor parece quedar corto en comparación al amor que tenemos ahora. Si no quedara corto entonces este nuevo amor nunca sería el amor que estamos buscando.

Comparamos todo, las personas y el amor romántico incluido, a nuestras experiencias pasadas similares. Todo siempre está siendo comparada y juzgado; es nuestra naturaleza el hacerlo. Y porque siempre estamos buscando avanzar en la vida, siempre buscamos algo más grande, único, más poderoso – y más hermoso.

Nuestro primer amor luego ya no se ve tan parecido a amor. Ahora que hemos encontrado a alguien de quien nos sentimos enamorados, esa última persona ya no parece llegarle a los talones. ¿Significa esto que tu primer amor no fue realmente amor? Sí y no. Es un tipo distinto de amor. Fue un amor más superficial, simple, y menos informado. Pero amor al fin y al cabo.

Una vez que decides amar, amas. O puesto de otra forma, una vez que no encuentras razones para no amar, amas. No deberías pensar en tus amores anteriores como insignificantes ya que ellos fueron tu mundo entero en algún punto pasado del tiempo – una parte de tu historia, una parte de ti que no deberías olvidar.

¿Significa esto que siempre habrá un amor más grande esperándonos ahí afuera? No. Como todas las cosas, eso también tiene un límite – incluso aunque sean límites de tiempo. La vida no siempre será mejor y no siempre serás capaz de amar más.

Eventualmente, necesitarás contentarte con ese estado de calma o arriesgarte a estar solo por el resto de tu vida. Date cuenta de que cuando no estás enamorado es porque así lo decides, y puede que tengas una oportunidad de retenerlo.

Pensaste que tu primer amor era el verdadero. Luego estuviste seguro de que el amor siguiente era el definitivo – que él o ella era la indicada.  Pero luego dejaste de amar. Decidiste seguir buscando, seguir moviéndote, no permitirte a ti mismo el quedarte en ese cómodo estado de calma.

Si sigues así, un día ansiaras esa paz, esa calma, esa felicidad. Ansiarás aferrarte a ese último amor de tu vida porque te darás cuenta que ese era el real.

No tienes más que aprender. No tienes más que necesites experimentar. No tienes nada más que quieras en la vida que ese último, primer amor. Y ¿luego qué?