sábado, 4 de junio de 2016

Somos la generación que no quiere relación

Queremos una segunda taza de café para las fotos que subimos a Instagram los domingos por la mañana, otro par de zapatos en nuestras fotos artísticas de pies. Queremos poner en Facebook que tenemos una relación para que todo el mundo pueda darle a "me gusta" y poner un comentario, queremos una publicación digna del hashtag #parejaperfecta. Queremos tener a alguien con quien ir de brunch los domingos, con quien quejarnos los lunes, con quien comer pizza los martes y que nos desee buenos días los miércoles. Queremos llevar acompañante a las bodas a las que nos inviten (¿Cómo lo habrán hecho? ¿Cómo habrán conseguido un felices para siempre?). Pero somos de la generación que no quiere relaciones.
  Invertimos más tiempo en nuestros perfiles de Tinder que en nuestra personalidad. Y aun así no queremos tener una relación.Hablamos y escribimos mensajes de texto, mandamos fotos o vídeos por Snapchat y tenemos conversaciones subidas de tono. Salimos y aprovechamos la happy hour, vamos a tomar un café o a beber cerveza; cualquier cosa con tal de evitar tener una cita de verdad. Nos mandamos mensajes para quedar y mantener una charla insustancial de una hora solo para volver a casa y seguir manteniendo una charla insustancial mediante mensajes de texto. Al jugar mutuamente a juegos en los que nadie es el ganador, renunciamos a cualquier oportunidad de lograr una conexión real. Competimos por ser el más indiferente, el de la actitud más apática y el menos disponible emocionalmente. Y acabamos ganando en la categoría el que acabará solo.
Queremos la fachada de una relación, pero no queremos el esfuerzo que implica tenerla. Queremos cogernos de las manos, pero no mantener contacto visual; queremos coquetear, pero no tener conversaciones serias; queremos promesas, pero no compromiso real; queremos celebrar aniversarios, pero sin los 365 días de esfuerzo que implican. Queremos un felices para siempre, pero no queremos esforzarnos aquí y ahora. Queremos tener relaciones profundas, pero sin ir muy en serio. Queremos un amor de campeonato, pero no estamos dispuestos a entrenar.Queremos alguien que nos dé la mano, pero no queremos darle a alguien el poder para hacernos daño. Queremos oír frases cutres de ligoteo, pero no queremos que nos conquisten... porque eso implica que nos pueden dejar. Queremos que nos barran los pies, pero, al mismo tiempo, seguir siendo independientes y vivir con seguridad y a nuestro aire. Queremos seguir persiguiendo a la idea del amor, pero no queremos caer en ella.No queremos relaciones: queremos amigos con derecho a roce, "mantita y peli" y fotos sin ropa por Snapchat. Queremos todo aquello que nos haga vivir la ilusión de que tenemos una relación, pero sin tener una relación de verdad. Queremos todas las recompensas sin asumir ningún riesgo, queremos todos los beneficios sin ningún coste. Queremos sentir que conectamos con alguien lo suficiente, pero no demasiado. Queremos comprometernos un poco, pero no al cien por cien. Nos lo tomamos con calma: vamos viendo a dónde van las cosas, no nos gusta poner etiquetas, simplemente salimos con alguien.Cuando parece que la cosa empieza a ir en serio, huimos. Nos escondemos. Nos vamos. Hay muchos peces en el mar. Siempre hay más oportunidades de encontrar el amor. Pero hay muy pocas de mantenerlo hoy en día...Esperamos encontrar la felicidad. Queremos descargarnos a la persona perfecta para nosotros como si fuera una aplicación nueva; que puede actualizarse cada vez que hay un fallo, guardarse fácilmente en una carpeta y borrarse cuando ya no se utiliza. No queremos abrirnos; o, lo que es peor, no queremos ayudar a nadie a abrirse. Queremos mantener lo feo tras una portada, esconder las imperfecciones bajo filtros de Instagram, ver otro episodio de una serie en vez de tener una conversación real. Nos gusta la idea de querer a alguien a pesar de sus defectos, pero seguimos sin dejarle ver la luz del día a nuestro auténtico yo.Sentimos que tenemos derecho al amor, igual que nos sentimos con derecho a un trabajo a jornada completa al salir de la universidad. Nuestra juventud repleta de trofeos nos ha enseñado que si queremos algo, merecemos tenerlo. Nuestra infancia rebosante de películas Disney nos ha enseñado que las almas gemelas, el amor verdadero y el felices para siempre existen para todos. Y por eso no nos esforzamos ni nos preguntamos por qué no ha aparecido el príncipe o la princesa azul. Nos cruzamos de brazos, enfadados porque no encontramos a nuestra media naranja. ¿Dónde está nuestro premio de consolación? Hemos participado, estamos aquí. ¿Dónde está la relación que merecemos? ¿Dónde está el amor verdadero que nos han prometido?Queremos a un suplente, no a una persona. Queremos un cuerpo, no una pareja. Queremos a alguien que se siente a nuestro lado en el sofá mientras navegamos sin rumbo fijo por las redes sociales y abrimos otra aplicación para distraernos de nuestras vidas. Queremos mantener el equilibrio: fingir que no tenemos sentimientos aunque seamos un libro abierto; queremos que nos necesiten, pero no queremos necesitar a nadie. Nos cruzamos de brazos y discutimos las reglas con nuestros amigos, pero ninguno conoce el juego al que estamos intentando jugar. Porque el problema de que nuestra generación no quiera relaciones es que, al final del día, sí que las queremos.

lunes, 9 de mayo de 2016

Un amor simple

Quiero un amor simple. Uno que no tenga ataduras, sin dramas, que no me esclavice. Quiero que seamos como dos gotas independientes que deciden encontrarse y continuar su camino juntas. Quiero un amor que desborde pasión por los poros, un amor sin restricciones, como si fuéramos dos adolescentes que apenas descubren sus sentimientos. Un amor que a veces me sepa a chocolate y otras a naranja, que tenga un sabor diferente cada día, un plan diferente cada día, que sea espontáneo, que me invite a salir de repente, aunque esté toda despeinada.

Un amor que no se apene, que nos permita irnos de borrachera un viernes por la noche y amanecer con resaca pero abrazados un sábado por la mañana. Y que el domingo, si no tenemos ganas de salir, quedarnos a ver nuestras series favoritas o jugando videojuegos todo el día, pedir pizza para comer y cenarnos apasionadamente el uno al otro en la noche.

Quiero un amor que no sea tóxico, un amor natural, que no esté contaminado con malicia, sino que tenga la sinceridad, la ingenuidad y la inocencia de un niño. Un amor sin miedo al qué dirán. Un amor simple, en el que lo importante sea estar juntos, no importa dónde, ni cuándo ni cómo. Un amor en el que ambos nos entreguemos sin reservas. Un amor que nos invite a salir a caminar de la mano, como dos eternos enamorados, que nos palpite el corazón al encontrarnos, que nos sude la mano todavía y nos apachurre el alma cuando nos digamos “hasta mañana” al despedirnos. Quiero, pues, un amor sincero y duradero.

jueves, 10 de marzo de 2016

Ni una menos

Soy tania, tengo 27 años, soy chilena y soy mujer.

Nací con 'la marraqueta bajo el brazo', fui consentida y me sé privilegiada, estudié en buenos colegios (hartos), viví siempre en una especie de burbuja pero aún así la he pasado mal, re mal.

Porque desde los once años he sufrido episodios de acoso callejero todos los días de mi vida, haga frío o calor, tenga jeans o buzo, use shorts o vestido, sea día o noche porque soy mujer.

Porque cuando le cuento a algún amigo que alguien me dijo 'te voy a violar', 'te haría cagar', 'cosita más rica', se ríen.

Porque cuando camino de noche y siento que hay alguien caminando tras de mí, lo primero que pienso es que me pueden violar, no que me pueden asaltar. Que puede que les entregue mi billetera, mi celular, mi anillo, pulsera y puede no ser suficiente para que no me toquen.

Porque cuando paso por los quioscos y veo La Cuarta, hay una mina en bikini mostrando el culo en la portada, siempre, porque no se puede vender un diario sin un culo.

Porque los suplementos de La Cuarta -un periódico- son más hardcore que los de Playboy, una revista erótica.

Porque cuando veo que hay una deportista (en especial tenistas), se destaca su belleza y no su juego, porque en las entrevistas les piden una vuelta, la colita.

Porque cuando invito a un amigo a comer o a tomar y pido la cuenta, se la dan a él, siempre. Cuando la tomo y pago me hacen comentarios tipo 'qué modernas que están ahora', 'qué bueno que una mujer pague', 'una mujer pagando la cuenta'.

Porque he tenido amigos que se me han insinuado sexualmente o derechamente me han ofrecido sexo, cuando me niego se han enojado, me han insultado o me han tirado una talla suave tipo 'cuando estís curá alguna vez, te voy a violar, ya sabís ya'. Y se ríen, porque OBVIO que es chistoso que te amenacen con violarte.

Porque cuando estoy bailando y se me acerca un hombre para que baile con él miento, por default. Que no puedo dejar a mi amiga sola, que tengo pololo, que soy lesbiana porque me cuesta decir que no, porque nos enseñan a mentir antes que decir NO.

Y yo que soy capaz de mentir sólo para no decirle que no quiero bailar con él porque es malo, porque no me gusta, porque no quiero. Pero a él no le duele decirme 'maraca', 'ándate a la chucha' o el típico 'y pa qué venís entonces si no querís bailar?'.

Porque he tenido parejas que me han tocado mientras dormía, porque me he despertado cachando que estaban tratando de tener sexo conmigo estando inconsciente o derechamente haciéndolo. Y se disculpan diciendo que pensaban que yo estaba despierta. Eso por cierto, también es violación.

Porque luego de eso, tenís que darte media vuelta e intentar dormir. Nunca más vuelves a descansar.

Por las veces en las que mi pareja me obligó a tener sexo, porque 'ya po', porque él lo necesitaba ('un hombre tiene necesidades'), porque me hacía sentir culpable, porque yo no lo quería de verdad y cedí, odiándome en el proceso cuando me falté el respeto y me pasé a llevar.

Porque cuando hablamos de política es siempre más importante hacer notar que Bachelet es gorda, muy gorda, es una 'Chanchelet' antes que si quiera hablar de su incapacidad para tomar las riendas en La Moneda, de cumplir con su programa de gobierno o de dar declaraciones claras.

Porque me tratan de 'feminazi' cuando hablo del aborto libre, de la necesidad de una ley contra el acoso callejero, de la desigualdad, el sexismo o de que los hombres gozan de privilegios que normalizan al punto de no saber que los tienen.

Porque cuando rebato el punto de alguien me mandan a la cocina, 'a limpiar' o a hacerle un sandwich.

Porque me enerva, me enchucha cuando leo la expresión 'sácate la arena de la vagina' para decir que alguien es grave. Me duele el doble leerlo de una mina, ¿QUÉ ES ESA HUEÁ POR FAVOR?

Porque me molesta harto cuando hablan de fútbol y se refieren a las hinchadas como 'madres', 'monjas' y 'zorras', siempre en femenino, siempre mujeres.

Porque cuando una se queja del acoso me tachan de alaraca, de que exagero y que en un futuro cuando los hombres dejen de acosarnos lo vamos a extrañar, vamos a echar en falta que un completo desconocido se sienta con la autoridad de opinar sobre nuestros cuerpos y nos cosifique en el espacio público (lascivamente).

Porque me da lata escuchar que cuando a una mina le va bien, es porque se acostó con su jefe, seguramente. Cuando está pesá es porque le falta sexo. Cuando no tiene hijos no puede realizarse como mujer y si está soltera, debe ser miserable o debe estar fallá.

Porque me da vergüenza cuando las minas hablan de que 'ellas INCLUSO/TAMBIÉN se hacen cargo de SUS gastos' loco, son TUS gastos, obvio que tenís que hacerte cargo, no erís una maravilla ni es un favor que le estás haciendo a tu pareja, es tu obligación.

Porque me da la chiripiorca cuando leo los empates, 'a los hombres también nos acosan, nos pegan, nos discriminan', 'cuando yo voy a una disco tengo que pagar por ser hombre'. No estoy diciendo que la violencia al hombre no exista sólo que no porque exista significa que nosotras no somos violentadas. No porque ustedes TAMBIÉN sufren significa que nuestras injusticias no valen.

Y esa hueá, ese odio por el feminismo, no lo entiendo ¿qué duele? ¿Duele que se llame FEMINismo? Se quejan de que el feminismo nos divide, de que hay que abogar por la igualdad, 'no al machismo y no al feminismo', léanse, en serio, de qué me estai hablando.

Nos han hecho mierda, nos han mutilado los genitales, nos han tratado como propiedad de padres y esposos, nos mataron por brujas, por putas, por querer estudiar, por querer trabajar, por querer votar, por querer ganar lo mismo, por querer usar anticonceptivos, por disfrutar el sexo, por negarnos a las violaciones y cuando reclamamos ... el feminismo es el problema.

¿Y las mujeres que no se consideran feministas? Sin la volá del anarquismo, porque eso sí que no es feminista pero porque no concibe al género, así de radical, así de utópico y así de perfecto.

Me quedo con algo que hace un tiempo me contó mi vieja, dijo que mi viejo le confesó en un momento que su mayor miedo como papá era que yo no tenía miedo.

Que eso lo torturaba cuando yo viajaba sola a Europa, por ejemplo, que no dormían hasta que no llamaba para decir que estaba bien. Porque sé bien que su miedo no era que perdiera un vuelo, que me robaran la plata o el pasaporte, el miedo era que me violaran, que me raptaran, porque soy mujer.

Porque gracias a la universidad de la vida, conocí mujeres en mi facu, de psicología que me enseñaron lo que era feminismo, lo que no me enseñaron en mi casa, en todos los colegios, en la universidad me lo enseñaron ellas. Palabras como misandría, heteronormatividad, objetivación, cosificación, patriarcado, matriarcado, machismo y hembrismo (teórico) se añadieron a mi vocabulario. GRACIAS.

Y ahora que lo entiendo ya no tengo miedo, tengo rabia.

Porque soy chilena, tengo 27 años, he vivido en una burbuja y la he pasado mal, no imagino cómo deben haber sufrido otras que la han tenido difícil ¿por qué? Porque tenemos vagina, porque nací mujer.

Nada que celebrar, ni una menos y ni un paso atrás.

domingo, 21 de febrero de 2016

Desahogo

Dicen que es al escribir donde muchos encuentran un salvavidas, yo hace mucho necesito uno....
Desde enero el año partio raro, un poco vacio en verdad, la partida de diego y los temas familiares me empezaron a pasar la cuenta y por más que trate de no darle importancia y mantenerme firme como siempre no lo consegui, al menos no hasta hoy, una vez más escribo con lagrimas en los ojos, ya colapse, soy un ser humano como cualquiera y pareciera que tengo que ser de otro mundo para no caer, pero ya no doi más.
Tengo los mejores amigos que alguien puede tener y a veces creo que tengo demasiados pero en el fondo sigo sintiendome sola; me converti en alguien que desconozco,en alguien que no habla y solo recibe el desahogo de todos, olvidando que yo también necesito llorar o gritar, insisto en que mis amigos son lo mejor de mi vida, pero ya no puedo seguir cayendo en sus brazos, tengo que parar o la caida sera libre en el pozo sin fondo y ya no podre levantarme, pero me siento tan pequeña y sin salida.
Hoy en un grupo familiar de whatsapp mi Mamá le pedia a unos tios que por favor me sacaran de la casa por que estaba cayendo en depre y estaba muy encerrada. Y una tia dijo que no estoy loca solo desorientada, y puta si se dan cuenta de eso, por que me dejan asi?
Tengo el alma destruida pa la caga, y si todos lo ven por que no hacen algo? Por que yo siempre salgo al rescate de todos y nadie de mi?
Perder al diego me esta matando, por mi error, por mi mala decisión, y me quedan dos dias para tomar una decisión que parece que ya se tomo sola. Si sigo con diego hasta mayo todo sera igual, y necesito un cambio, necesito que este aqui, que me abrace que me diga que todo estara bien... Pero esta al otro lado del mundo, y aunque se fue hace una semana parece como si lo hubiese hecho hace años, imagino mi vida con él hasta viejitos, pero como podremos seguir sabiendo que ambos fuimos infieles, yo durante más tiempo y con alguien que me mueve el piso, que transorma mi vida en segundos, que me dice que me quiere y que se quiere ir lejos conmigo pero que a la semana siguiente me trata pesimo, me ignora y hace llorar? Cómo se supone que tengo que saber que hacer? Cómo puedo elegir si los dos me hacen bien pero me dejan sola?
Diego, es alegria, compañerismo, amor. Y matias, es ternura, pasión, cariño. Ambos tienen cosas que necesito pero ambos me destruyen el alma.jugue con fuego y me estoy quemando. dos personas con mundos totalmente diferentes que se supone que me quieren dar lo mejor. Pero ese "lo mejor"no es completo a lo que yo necesito....
Ver como mi familia cae poco a poco y saber que he tomado malas desiciones me tienen ahogada el alma y lo unico que hago es llorar, pero estoy sola,aunque hayan mil personas aqui me siento más sola que nunca. Por qué siempre tendre la palabra justa en el momento indicado para todos y no para mi?
Dicen que llorar limpia el alma y ayuda, pero llevo 6 dias asi y no me siento mejor,ya me canse de fingir una sonrisa y que todo esta bien... Me canse de vivir y no es que me ahogue en un vaso de agua, es que de verdad el tiempo me sigue demostrando que no sirvo para esto, que quedarme aqui me va a matar.pero hice una promesa hace 10 años a la unica persona que he amado por eso sigo aqui, solo espero que cuando llegue el momento de cumplirla no sea demasiado tarde y yo ya no este...hasta hoy lo unico que me tiene en pie es cumplir esa promesa. Que hice desde el alma, esa de dar mi vida para que esa persona este bien.

Ojala el camino alguna vez me cruce con alguien como yo, que apañe en todo, que abrace y escuche a tiempo y suba el animo a quien sea por que si. Necesito a alguien que haga lo que yo hago.lo necesito de verdad.